
Los tres fondos que componen la gama Patrimoine (el clásico Carmignac Patrimoine, su versión emergente o Emerging Patrimoine y el fondo de renta variable europea Euro-Patrimoine) son complementarios y aportan valor desde el punto de vista de una cartera conjunta. Es una de las ideas destacadas por Yon Elosegui, responsable del mercado español de Carmignac Gestion en una reciente presentación en Madrid que reunió a más de 250 clientes de la gestora francesa.
Así, Elosegui mostró la baja correlación existente entre los fondos y el valor que habría aportado una cartera equiponderada con los tres productos frente a cada uno de forma individual. Así, en los últimos tres años, habría subido un 28%, según sus cálculos, superando la rentabilidad de cada fondo por separado (del 22% en el Euro-Patrimoine y del 8,7% en el Emerging Patrimoine, aunque los datos de este último son sólo desde su lanzamiento a finales de marzo del año pasado).
La gestora, que cuenta con cerca de 53.000 millones de euros en activos bajo gestión, aconseja contar con una gama de fondos flexibles para afrontar una situación ahora más optimista, pero que sigue dominada por la incertidumbre política y de crecimiento económico. Una gama que pueda modificar su exposición a los mercados en función del contexto, sin olvidar el objetivo clave de proteger capital.
Además de centrarse en dicha gama, la gestora ha lanzado recientemente nuevas clases en sus fondos, tanto para añadir nuevas divisas (en dólares y francos suizos) como clases de reparto. También ha estrenado dos páginas web centradas en el Emerging Patrimoine y en el conjunto de la gama Patrimoine.
Alternativa a los fondos de bolsa tradicionales
Probablemente uno de los fondos menos conocidos de la gama, y apto para un entorno de mayor tolerancia al riesgo, sea el Euro-Patrimoine que, a diferencia del perfil mixto de los otros dos –donde la clave está en la asignación de activos-– se centra en la gestión de renta variable europea, con la posibilidad de realizar coberturas. Algo que le diferencia de otros fondos de gestión más tradicional. Y es que los tres productos de la gama tienen una exposición bursátil de hasta el 50% de su volumen.
Por ello, el gestor del fondo de renta variable europea, Françoise-Joseph Furry, aúna la selección de valores con herramientas de gestión de riesgos. Para cubrir la inversión en renta variable, que actualmente se sitúa en torno al 90% de la cartera, emplea futuros sobre índices pero también coberturas sobre sectores o valores específicos, a través de CFD. Con esta filosofía, pretende lograr rentabilidades anuales de entre el 7% y el 17% con una volatilidad comprendida entre el 5% y el 9%. Actualmente, el fondo tiene activos por valor de 673 millones.
El fondo, cuya rentabilidad se deriva principalmente de la selección de valores pero también de la asignación sectorial –posible gracias a la visión del equipo macroeconómico de la entidad–, tiene sus mayores posiciones en el sector energético, de materias primas y bienes de consumo básico y discrecional. En el sector financiero es más selectivo y se centra en nombres que no tengan necesidades de financiación, como BNP Paribas, Allianz, Prudential o ING (cuyo negocio en Asia asegura que evitará la recapitalización, según el gestor).
Con respecto a firmas españolas en cartera, el fondo entró en Inditex en primavera, aprovechando el ruido de mercado generado en torno a España.
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