
El nuevo fondo se basa en una estrategia que viene siendo gestionada desde 2009 por Liberty Harbor, boutique de gestión de crédito que pertenece a Goldman Sachs Asset Management. El Goldman Sachs Liberty Harbor Opportunistic Corporate Bond invierte en deuda corporativa estadounidense con un enfoque flexible respecto a los índices y calificaciones crediticias, con el objetivo de encontrar oportunidades de calidad que aseguren un perfil de rentabilidad-riesgo atractivo
La construcción de la cartera se basa en un proceso que, sin dejar de tener en cuenta el panorama macro, se centra en los fundamentales de cada compañía y en el análisis detallado de las particularidades legales de cada emisión. Liberty Harbor cuenta con quince analistas especializados en el análisis de crédito.
La cartera está más concentrada que lo habitual en un fondo de crédito, con posiciones en 75 emisiones, que Sal Lentini, director general de la gestora y responsable del fondo, define como de alta convicción. La duración de la cartera está en torno a un 2.75, con una TIR media entre el 4% y el 5%.
Para Lentini, el entorno actual, caracterizado por bajos tipos de interés, bajo crecimiento económico y bajas tasas de impago, favorece la búsqueda de oportunidades en deuda corporativa que puedan ofrecer un mayor retorno. En su opinión, la demanda de títulos de Alto Rendimiento va a aumentar en los próximos años, especialmente si los tipos de interés siguen tan bajos.
El análisis fundamental es la clave para encontrar oportunidades y valor más allá de las categorías y calificaciones de los índices, y la elección de una duración corta busca minimizar el riesgo de caídas.
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