Uso de cookies

Esta página web recopila cookies propias y de terceros con la finalidad de optimizar el rendimiento y sus contenidos, incluidos los publicitarios.

Consiente la recopilación de cookies y su tratamiento en caso de continuar navegando por la web.

Saber más >

Venezuela es mucho más inestable sin Chávez que con Chávez

Última hora: Chávez está vivo

TRIBUNA de Bernabé Gutiérrez, presidente de Geopolitical Business Club y responsable del área Geopolítica, Gestión y Negocios (España - Washington, DC)

Bernabé Gutiérrez | 06 marzo del 2013 - 16:29 hrs.
Bernabe_gutierrez

Autor imagen: Cedida

Son las 3:00 horas AM. Tras una decena de llamadas, una treintena de emails y una conference call de urgencia con clientes, el fallecimiento de Hugo Chávez sigue desvelándonos.

¿Y ahora qué?, es la pregunta a la que todo el mundo espera dar respuesta. Pero el asunto es complejo y el presente muy incierto. No cabe duda de que Venezuela ha pasado de estar en el limbo (político, económico, internacional) a un estadio de transición hacia no sé sabe dónde.

La idea que me gustaría transmitiros es sencilla pero fundamental: Venezuela es mucho más inestable sin Chávez que con Chávez vivo.

La relación entre la estabilidad y la apertura de un país ha sido estudiada, entre otros, por la teoría J-Curve. La premisa fundamental de esta teoría es que a medida que países autoritarios se vuelven más abiertos o inician un proceso de transición, contrariamente a la idea general, se vuelven menos estables y más peligrosos. Todo ello hasta que finalmente superan, si es que lo superan, una serie de niveles de estabilidad.

Pues bien, si Venezuela responde a los parámetros de análisis descritos por la teoría J-Curve, entonces, cabe esperar una Venezuela ciertamente inestable.

Durante dicho proceso de transición o lucha fratricida interna, serán claves hombres como Nicolás Maduro, pero también de Diosdado Cabello, actual presidente de la Asamblea Nacional, así como Cuba y la cúpula militar.

¿Lealtad más allá de la tumba? Quizás sí, quizás no. Lo único cierto es que la figura de Chávez, como fuente de división, pasión y odio, sigue y seguirá dominando la escena política de Venezuela por bastante tiempo. Hoy, lo mismo que hace dos o tres años, la preocupación en Venezuela no es Chávez, sino el chavismo y lo que éste representa. Se abre hoy la caja de Pandora.

(Agradezco la colaboración de Clara Martín Barahona, analista sénior de inteligencia para Geopolitical Business Club, para la realización de este artículo).

0 COMENTARIOS